ací y
crecí en Turín, en el norte de Italia. Estuve
viviendo en Inglaterra y Alemania; hablo francés, alemán
e inglés. La cultura, las tradiciones, y las bellezas
del sur de Italia me han atraído siempre, desde que
visité Sorrento por primera vez; un pueblo pequeño,
seguro y típicamente italiano. Su peculiar ubicación
fue, sin duda, decisiva para abrir esta escuela y enseñar
la lengua italiana a los extranjeros; para comunicarles mi
cariño por esta tierra única e impresionante.
Durante estos años mis objetivos para la escuela han ido aumentando. Esta
escuela se ha convertido en una comunidad internacional, donde tanto italianos
como estudiantes de diversas partes del mundo pueden interactuar e intercambiar
sus culturas, ideas y puntos de vista. Actualmente, la escuela, además
de cursos de italiano para extranjeros, ofrece cursos de idiomas extranjeros
a italianos que buscan descubrir otro mundo distinto de su país nativo.
ambién
estamos desarrollando colaboraciones con universidades extranjeras
para ampliar programas y proyectos de diferente tipología.
Aunque las expectativas políticas y económicas de nuestro mundo,
hoy en día, son inciertas, queremos ofrecer a los estudiantes, profesores
y a las universidades, nuestra profesionalidad en la educación internacional
y en programas lingüísticos.